Morbid Angel + Suffocation Una Noche De Leyenda
Hace 14 años fue lanzado un disco que se convirtió en un clásico de la escena Death Metal, el nombre de dicho disco es Effigy Of The Forgotten. Más atrás en el tiempo, corría el año 1989 y emanaba desde los más oscuros rincones de la mente de un joven llamado Trey Azagthoth, un disco que dio inicio a una leyenda, disco de nombre Abomination Of Desolation. Ambos discos fueron los que iniciaron en el camino de la bestialidad a dos bandas que en estos momentos tienen la categoría de Leyendas. Casí 17 años después, en un país ubicado lejos de todo, en una noche que para muchos será inolvidable, dos leyendas del Death Metal se reunieron para hacer historia, y para cumplir sueños, cumplir los mas oscuros sueños de miles de metaleros. Metaleros a los que hace diez años se les hubiese dicho que iban a poder ver en una noche a los maestros Suffocation, y a los dioses Morbid Angel, hubiesen esbozado una risa triste, pensando en que ese sueño, no podría hacerse realidad. Pero en este país estamos acostumbrados a cumplir nuestros sueños, a veces nos tardamos, coincidentemente nos tardamos nuevamente 17 años, pero las cosas que más cuestan, son las que más se disfrutan. Y la fecha llego, 6 de septiembre, lugar, Cúpula del Parque O’higgins. Todo estaba listo, y el público respondió.
Corría las 7:30 de la tarde y hago ingreso a la Cúpula, suena de fondo la banda nacional Cryogenia con un crudo Death Metal indudablemente influenciado por la vieja escuela de Tampa Bay Florida. Su actuación fue sólida, y el público los recibió de manera calida, disfrutando de su death metal directo y efectivo, que sin ser original en su ejecución deja el gusto ese que te hace pensar que si toman las decisiones adecuadas pueden lograr cosas grandes. Muy buena presentación de estos guerreros nacionales que de seguro en el futuro tendrán mucho más que decir aún.
Luego de la presentación de Cryogenia, el ambiente se espesa, los espacios comienzan a reducirse, en el escenario se ve el movimiento propio de los roddies, lo que nos indica que falta poco para que lo esperado por tanto tiempo ocurra. Se corre el telón, se apagan las luces, y aparece en escena una de las bandas más brutales que ha engendrado el Death Metal, Suffocation. El caos total, la brutalidad absoluta hecha música sacude hasta el ultimo perno de la Cúpula, la invasión sónica es impresionante, el death metal en su más pura y cruda expresión se hacia presente por primera vez en suelo nacional. Suffocation machacaba cada una de nuestras neuronas con su estilo implacable, basado en una ejecución técnica llevada a niveles superlativos, que sumado con la agresividad a toda prueba que despliega la banda, provocaron en el público slams interminables, exigiendo físicamente a los asistentes al máximo. Himnos como Breeding The Spawn, Effigy Of The Forgotten y Pierced from Within retumbaron provocando momentos inolvidables. Bastaba con ver las caras de los miembros de la banda para notar la emoción que sentían al ver la brutalidad con que los asistentes vivían cada tema, entregando hasta la última gota de energía, cabeceando hasta que el cuello no diera más y gritando hasta que la garganta simplemente fuera incapaz de seguir emitiendo sonidos. Si hasta los temas del último disco de Suffocation fueron coreados por los más de 1500 asistentes, memorable escuchar Souls To Deny con ese sonido pútrido y estridente que solo puede surgir desde las raíces del verdadero Death Metal. En cerca de una hora, Suffocation dejó en claro porque son considerados como uno de los pilares del death. Una experiencia inolvidable tanto para el público, como para la banda, que no escatimo halagos para una audiencia reconocida en el mundo entero como de las más efusivas, y que más entrega demuestra en los recitales. Luego de tamaña entrega, fueron más que necesarios los minutos siguieron a la presentación de Suffocation. Luego de ver a un montón de gente pasearse por el escenario, el escuchar las pruebas de sonido de los equipos y el micrófono son una prueba inequívoca de que la hora ha llegado. Se apagan las luces, señales de linterna desde el escenario hacia el control de sonido indican que todo esta listo. Y aparecen en escena los dioses, y sin mayores pausas la masacre da inicio. Un par de segundos para ordenar las ideas, y al fin el cerebro da señales de vida, y que manera de hacerlo, para indicarme que el tema que esta cercenando mis oídos es Rapture, y el caos es impresionante. El aire se hace irrespirable, tu metro cuadrado ya no existe, pero que importa si estas viendo ahí, frente a tus mortales ojos a los dioses, a los maestros, a Morbid Angel interpretando a la perfección un himno del álbum Covenant. Impresionante sentir como tu cerebro rebota en el interior de tu cráneo producto del headbanger, y a pesar del esfuerzo desplegado, ser capaz de gritar con todo la letra de ese tema que tantas veces coreaste en tu habitación soñando con algún día poder hacerte mierda escuchándola en vivo. Termina Rapture, y sin tiempo para el respiro mis oídos me indican que el tema que sigue a continuación lo conozco, como no conocerlo, Pain Divine, y si antes lo que había era un caos, entonces lo que siguió a continuación es imposible de describir, a nadie le importaba si la mina escasa de lucidez estaba mostrando sus tetas o no, todos a coro gritando Divineeeeeee…. Painnnnnnnnn provocando la admiración de la banda que veía como nuevamente en este lejano país vivirían una noche inolvidable. Un respiro, David Vencen se dirige al público y agradece la entrega. En ese momento recuerdo sus palabras del año 98, cuando se dijo que el Death Metal estaba muy vivo en Chile, y que manera de estarlo si hasta Satanás debe haberse hecho un tiempo para presenciar a unos de sus más aventajados discípulos. La carnicería continua, y de que manera, Vincent anuncia Maze Of Torment y mi cuello ya no da más, y mi garganta a pesar de ya estar resentida por el gutural uso que le estaba dando aun lograba emitir un sonido que se escuchaba como Maze Of Torment… Maze Of Torment… Maze Of Torment… Maze Of Deathhhhhhhh…
Estaba viviendo un hecho histórico, tal y como las dos anteriores visitas de los dioses, la catarsis era total.
Me doy cuenta que aun respiro, que sigo con vida, y menos mal porque lo que a continuación se viene es otro himno… Unholy Blasphemys que provoca una nueva estampida hacia la reja, y un slam como no se ve en otro lugar del mundo. Ya se acerca la mitad del recital, las energías escasean, pero a Morbid Angel no se le puede fallar, y tan solo escuchar el primer acorde de Lord Of All Fevers And Plagues resucito para desnucarme cabeceando el que para mi es el tema más increíble que haya grabado Morbid Angel, y escuchar como más de 1500 metaleros sin alma invocaban a Pazuzu gritando a todo pulmón ia iak Sakkakh iak Sakkakth ia Shaxul ia Kingu ia Cthulu ia Azbul ia Azabua es una experiencia que me ayudara a encontrar nuevamente mi camino de regreso al infierno cuando el maestro así lo decida. Simplemente dantesco. A esta metralla le siguió Down Of Angry, Where The Slimes Live y Blood On My Hands ejecutadas a la perfección. A continuación unas palabras de Vincent, para indicar que con un publico como el chileno, y con bandas como Suffocation y Morbid Angel, el Death, Black y Speed Metal WILL NEVER DIE… y seguido a esto indica que esa es la razón del porque We Always DOMINATE… iniciando así una nueva descarga de oscuridad hecha música como sólo Morbid Angel sabe hacerlo, provocando en el publico reacciones pocas veces vistas, dejando más que satisfechos a los integrantes de la banda. Luego llegó lo que parecía el final, con dos temazos como Inmortal Rites y Chapel Of Ghouls coreados de manera majestuoza por el publico asistente. Pero aun faltaba más, y para sorpresa de muchos Vincent anuncia que aun quedan dos temas, el primero el majestuosamente ejecutado Gods Of Emptiness que dejo a muchos de los ahí presentes más que felices de poder escuchar esos riffs llenos de oscuridad, y para finalizar, World Of Shit, con la que cerraron una noche inolvidable de despiadado y blasfemo Death Metal. Vincent con una bandera chilena en las manos agradece la energía entregada por el publico, y si algo faltaba para que la noche fuese perfecta, Pete Sandoval, al igual que en el 98 se sale del libreto para saludar a su publico, para decirles lo mucho que gusta de venir a tocar acá y quizás para sacarse la espina que tenía clavada desde hace un año cuando hizo el recital en el teatro Providencia con una lesión en la espalda (que juro por Satanás que no se notó en la forma que azotó los tarros). Finaliza diciendo “ustedes son el mejor público de Sudamérica”, lo que sin duda nos llena de orgullo a todos los que estuvimos presentes esa noche. Que más se puede decir, Suffocation demostró porque son una de las leyendas del death metal, y Morbid Angel una vez más dejo en claro que es la mejor banda de metal extremo de la historia. Con Trey Azagthoth ejecutando la guitarra con la maestría que lo caracteriza, con Pete “Comando” Sandoval machacando los tarros como nadie más puede hacerlo, con Tony Norman haciendo a la perfección la labor de segunda Guitarra, y con David Vincent ejerciendo a la perfección la labor de frontman sobre el escenario tienen el trono más que asegurado.